jueves, 7 de mayo de 2009

Amo al amor, en las horas en que no te quiero
cuando estamos lejos y la noche es triste.
Amo al amor cuando nos tenemos sin aire
Y nos quebramos al sonido del pasto bajo el sol.

Qué más podría amar sino al amor
que se escurre entre las horas y los días
y sobre nuestras almas repletas de música sorda.
Qué más existe aparte de nosotros
y del agua que conforma nuestros cuerpos y vicios
nuestros cuartos llenos de alguien y de nada.

Amo al amor cuando la sabiduría se pierde
y todos nos sabemos ciegos.
Cuando la capa de luz se consume a sí misma
y el ocaso solo se va extinguiendo entre los árboles.

Amo al amor porque no tiene tiempo ni tiene vida
porque por más que lloremos ante su tumba
no va a regresar, ni nos va a dar un adiós
ni siquiera un aviso de que no puede volver.

Podríamos amarnos y odiarnos al mismo tiempo,
clavarnos estacas en el corazón y limarnos los dientes
volar con los dedos de las amapolas
y morir encantado el uno al otro
pero seguiríamos queriendo al amor.

Aunque nos duelan los huesos y la carne,
aunque depreciemos las sillas y las flores,
aunque corramos despavoridos huyendo de un abrazo,
de una mirada dirigida al viento,
siempre estaremos esperando al amor
temiéndole, respetándolo, maldiciendo su existencia
pero por sobre todo, deseándolo
(aunque no me crean).

2 comentarios:

MujeresLibres dijo...

E incluso cuando le odio, se que le amo.

LOQUEQUEDAATRAS dijo...

CON NUESTRO CUERPOS LLENOS
DE ALGUIEN Y DE NADA
NOS ENCONTRAMOS DICIENDO
Y HACIENDO PALABRAS GESTADAS
CON AMOR
COMO QUIERO AMAS
ABSOLUTAS Y DISCOLAS
NUNCA TODO
CREO QUE TE QUIERO
PORQUE TE QUIERO
ME QUIERES
DONDE ESTAS
Y SOLO SE QUE TE QUIERO
NO BEBO NADA MAS